El cineasta ruso Andrei Tarkovksy sólo hizo siete películas en su inesperada corta vida, aunque ver cada una de las películas pueda costar más que la vida misma.
Pero Tarkovsky comenzó como cualquier otro, realizando cortometrajes de escuela, aunque claro, en ellos ya se podía ver las pulsiones que lo movían como artista y el germen de su visión. Por eso en esta entrada rescataremos estos trabajos para que todos los estudiantes de cine y comunicación audiovisual sepan que está en ellos el convertirse en íconos del cine.
Tarkovsky fue afortunado al entrar a la VGIK en el momento oportuno. Su arribo en 1954 coincidió con un periodo de liberación en la Unión Soviética conocida como el «deshielo de Jrushchov«. Joseph Stalin había muerto en 1953 y el nuevo Secretario del partido, Nikita Khrushchev, comenzó una serie de importantes reformas que resultaron beneficiosas para la industria cinematográfica Soviética, influenciada en gran manera por películas, libros y todo tipo de trabajo cultural que antiguamente había estado prohibido. Así fue como se pudo acceder a uno de los cuentos más importantes de Ernest Hemingway, «Los Asesinos.»
La historia de Hemingway fue adaptada por Tarkovsky como parte de un proyecto para la clase de dirección dictada por Mikhail Romm. El profesor fue una importante figura dentro del cine Soviético. Habían más de 500 postulantes para su cátedra en el VGIK en 1954 pero solo 15 fueron admitidos, uno de ellos Tarkovsky. En el libro The Films of Andrei Tarkovsky: A Visual Fugue, se describe la clase de Romm:
La lección más importante de Romm era que, de hecho, es imposible enseñarle a alguien a ser un director. Los compañeros de Tarkovsky, su primera esposa, Irma Raush y su amigo Alexander Gordon, recuerdan que Romm, a diferencia de la mayoría de los otros profesores del VGIK, motivaba a sus estudiantes a pensar por ellos mismos, ha desarrollar sus talentos individuales e incluso a criticar su trabajo. Tarkovsky creció en este ambiente sin restricciones, algo inusual en el estricto y conservador VGIK.
O sea de esos profesores que hacen falta en las instituciones de esta ciudad… y de este país.
Tarkovsky trabajó con un par de co-directores en Los Asesinos, pero a fin de cuentas, él fue la fuerza creativa dominante. La película se construyó en base a tres escenas. Las escenas uno y tres, que tienen lugar en un café, fueron dirigidas por Tarkovsky. La escena dos fue dirigida por Gordon. En el papel también figura otro co-director, Marika Beiku, que trabajó con las escenas del comedor junto con Tarkovsky pero de acuerdo con palabras de Gordon fue Tarkovsky quien estuvo claramente a cargo.
La historia de cómo filmamos Los Asesinos de Hemingway es bastante simple. En primavera Romm nos dijo que teníamos que hacer un trabajo sólo en interiores, utilizando un pequeño grupo de actores y la historia debía tener una base dramática. Fue idea de Tarkovsky producir Los Asesinos. Las partes fueron interpretadas por compañeros estudiantes -Nick Adams por Yuli Fait, Ole Andreson el ex-boxeador por Vasily Shukshin. Los asesinos fueron Valentin Vinogradov, un estudiante de dirección y Boris Novikov, un estudiante de Actuación. Yo hice del dueño del café.
Como ven, todo el trabajo fue algo sencillo, pero lleno de esfuerzo y dedicación, un digno ejemplo para todos aquellos que deseen dedicarse a este bello oficio de la dirección.
Como siempre esperamos sus opiniones y críticas en los comentarios.
Saludos.-